Economía colaborativa: ¿bendición o maldición?

Economía Colaborativa, ¿bendición o maldición?

Hay varios casos que hacen pensar que no es tan buena la economía colaborativa. Por ejemplo: la polémica al rededor de Uber en nuestro país. Pareciera que solo vino para causar conflictos, te cuento.

Uber

Como sabes Uber es un servicio que permite la conexión entre pasajeros y conductores de vehículos registrados a su servicio, tipo taxi pero sin un taxi, a través de una app. Tu solicitas el servicio desde la aplicación en tu celular y el chofer que elegiste llega por ti. Como podrás imaginar es una competencia directa con los taxistas por lo que resulta que están descontentos con la llegada de este servicio. Tan descontentos están que se tornaron sumamente violentos, seguramente has visto en la tele notas sobre los ataques a autos de Uber, sino mira este video:

¿Qué tal, eh? A muchos, esta clase de situaciones les hace preguntarse si la economía colaborativa es buena o no lo es. Lo cierto es que todos estos conflictos son perfectamente normales cuando existe un cambio. Es provocado por el miedo, pero esto se calmará en algún momento y dará paso a un crecimiento en este tipo de economías. Y es que, este tipo de negocios de economía colaborativa están despertando la ira de otros sectores, lo mismo pasa con los hoteleros, están tratando de “defenderse” de la “amenaza” de empresas como las que menciono en Economía Colaborativa: 12 ejemplos interesantes.

Como el caso de Uber seguramente habrá más, pareciera que la competencia sana fuera una mera utopía; ¿qué necesidad de llegar a eventos agresivos?…

Estas empresas, más que amenaza representan una oportunidad de crecimiento, si las cosas se hacen bien, generarán más autoempleos pues si estoy desempleado y cumplo los requisitos de estas empresas puedo generar mi propio empleo y eso mueve la economía de cualquier país. Además muchas de estas empresas fomentan el turismo, que a nadie le hace daño.

La economía colaborativa es algo que se veía venir, finalmente en vista de las crisis económicas muchos estamos buscando ahorrarnos unos pesos compartiendo los bienes con los que contamos, como un vehículo por ejemplo.

Ahora, ¿qué me dicen de los impuestos?, es cierto que el comercio electrónico no está legislado como se debería pero es responsabilidad del comerciante pagar sus impuestos, seguramente Uber está pagando sus impuestos como empresa pero, ¿se asegura que las personas registradas para dar un servicio lo hagan? Si el gobierno se los exige como requisito seguramente ganaría más de lo que ganó al pedirles el 1.5% de cada viaje para un “fondo” que se destinará a mejorar los servicios de taxis y de movilidad, ¿será que ese sea su fin? Yo lo dudo, para mi que en algún lugar se perderá ese fondo como desafortunadamente sucede en nuestro país, pero esa es otra historia… En los acuerdos con el gobierno del estado además les exigen que el precio mínimo en factura de los vehículos sea de 200mil pesos. Mi duda es, ¿qué pasa con otros servicios como Bla Bla Car que operan diferente, ¿qué les pedirán a ellos?. Es una locura legislar a todos por separado, ¿no?, tal vez sería conveniente que los legisladores hicieran su trabajo y pensaran en algo.

Legislar

El gobierno está obstruyendo el crecimiento de este tipo de negocios, al menos en México, pero no es más que por ignorancia; desafortunadamente. La legislación para cada país es diferente, por eso no se puede hablar en términos generales. Cuando estas plataformas llegan a una ciudad, esta toma las decisiones. Sin embargo pienso debería haber un marco base. En Europa aparentemente se está trabajando en ese marco base, esperemos que lo mismo suceda con México. Las ciudades mejor legisladas son precisamente las que tienen más tiempo manejando este tipo de economía como Seúl.

Debemos recordar que la economía colaborativa se trata de productos que antes no existían y también se puede combinar con la economía tradicional por lo que probablemente genere que los consumidores obtengamos más beneficios ya que la competencia eso hace y también nos representará un beneficio a todos.

¿Qué opinas?, ¿bendición o maldición? Yo pienso que no debemos satanizarla antes de probarla, ¿no crees?

¡Hasta la próxima!

Esta semana si que tardé en escribir pero más vale tarde que nunca, deja tus comentarios y suscríbete 😉 estoy preparando algunas sorpresas… ¡Ah!, si te sobra tiempo te invito a leer la entrevista que me hicieron para el boletín de exalumnos del Tec de Monterrey Boletín 67- Emprendiendo para acercar la tecnología a las pequeñas y medianas empresas – Ana Luz Loyo Páez, MCE ’09

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